Aulas, laboratorios digitales, vestíbulos y espacios de accesibilidad: cuatro entornos con necesidades distintas y un único estándar técnico que mantener en el tiempo. Esta página reúne las configuraciones que más a menudo montamos con distribuidores e integradores del sector educativo.
Cada entorno tiene un problema dominante: la visibilidad en el aula, la logística de dispositivos en el laboratorio, la comunicación en los espacios comunes, la altura de la pantalla donde importa la accesibilidad.
Cuatro configuraciones que cubren la mayoría de los suministros escolares. Son puntos de partida: la diagonal se comprueba siempre sobre la profundidad real del espacio.
Los requisitos que más se repiten en las licitaciones escolares y el dato técnico que los satisface.
Nuestro criterio: un monitor por aula con clase frontal, más uno por laboratorio y uno para el vestíbulo. Con 20 aulas suelen ser 20-22 pantallas, una o dos de ellas de signage para la comunicación interna. Conviene avanzar por lotes anuales con el mismo modelo: el parque queda homogéneo y la formación del profesorado se hace una sola vez.
No lo es por ley, pero muchos pliegos la piden explícitamente o describen sus requisitos (Play Store certificado, apps de Google Workspace actualizadas, gestión MDM). Donde el requisito está escrito, un Android no certificado es motivo de exclusión: por eso en educación proponemos la Serie X como estándar.
Soporte de pared donde el monitor se queda en esa aula y el muro aguanta. Carro en los tres casos típicos del centro: paredes de pladur, monitor compartido entre dos o tres aulas, necesidad de bajar la pantalla para niños o usuarios en silla de ruedas. La gama EduMove nace para ese segundo escenario.
Con un carro de carga por conjunto de dispositivos: OmniChart 36 para portátiles y tablets, OmniBox 12 donde son pocos, PhoneBox 30 y Phone Locker 30 para custodiar smartphones durante las clases. La versión con lámpara UV es para conjuntos que cambian de mano cada hora.
Sí: fichas técnicas por código, declaraciones de conformidad, detalle de certificaciones y la configuración recomendada por lote. Es el material que necesita un distribuidor para responder a un pliego sin perseguir los datos después de la adjudicación.
Envíanos el número de aulas, las diagonales previstas y el tipo de pared: respondemos con la configuración por lote y la documentación técnica.