El retail pide tres cosas a una pantalla: que se vea con luz, que funcione diez horas al día durante años y que los contenidos se actualicen sin mandar a nadie a la tienda. Las configuraciones de esta página responden a esas tres condiciones.
En una tienda cada pantalla tiene una función y una distancia de lectura distintas. La distancia decide la diagonal, no el presupuesto.
Cuatro posiciones típicas y la configuración que proponemos. La luz del entorno se comprueba siempre en el sitio y a distintas horas.
Cuatro criterios técnicos y dos operativos: en retail el coste de gestión pesa más que el precio de la pantalla.
En un escaparate el problema no es la diagonal sino la luz: ningún panel gana al sol directo. Primero se valora la posición — retranqueada respecto al cristal, con un ángulo que evite el reflejo — y después se elige la pantalla. Con mucha luz hace falta el máximo brillo disponible y cristal anti-glare.
Todas las conectadas al panel de control: diez o doscientas se gestionan en la misma interfaz, agrupadas por tienda, sección o zona. Una tarifa nueva o una promoción se publica una vez y llega a todas las pantallas del grupo.
Vertical para listas, precios, colas y comunicación a pie de pasillo: es el formato que se lee parado y de cerca. Horizontal para vídeo, ambientación y contenidos de marca. La Serie HNT está certificada para ambas orientaciones y el soporte va incluido.
Unas pocas semanas. Un televisor de casa no está declarado para funcionamiento continuo y se degrada rápido con diez horas al día; la Serie HNT está declarada 24/7 con 50.000 horas de panel. La diferencia se ve el segundo año.
Solo donde el cliente tiene que buscar algo: catálogos, configuradores, autoservicio, recogida de pedidos. Para todo lo demás — promociones, tarifas, ambientación — el contenido se mira, y un signage cuesta menos que un interactivo que nadie tocará.
Indícanos cuántas pantallas, en qué posición y con qué luz: respondemos con diagonales, orientación y modelo de gestión de contenidos.